Diseño y construcción de un soporte de lectura vertical para una biblioteca universitaria, con énfasis en la ergonomía y la durabilidad estructural.
Los atriles disponibles en el mercado no soportaban el peso de manuscritos antiguos encuadernados en cuero, y su ángulo fijo provocaba fatiga cervical en los usuarios. Se necesitaba una solución que combinara resistencia y ajuste natural.
Estudiamos la biomecánica de la lectura de pie y calculamos el ángulo óptimo de inclinación (entre 65° y 75°). Seleccionamos nogal americano por su densidad y estabilidad dimensional, y diseñamos un sistema de ensamblaje a base de espigas de madera y cola animal, eliminando cualquier herraje metálico.
Se fabricó un prototipo con un plano inclinado regulable mediante una cremallera de roble. El reposamanos se talló a mano para evitar bordes vivos. Todo el proceso duró seis semanas, incluyendo el secado controlado de la madera y el acabado con aceite de linaza y cera de abeja.
El atril soporta hasta 12 kg sin deformación. Los usuarios reportaron una reducción del 40% en molestias cervicales tras dos semanas de uso. La biblioteca encargó una serie de diez unidades adicionales para sus salas de consulta.
Imágenes del proceso de fabricación y del atril terminado en la biblioteca.
Ver más proyectos:
Nuestros atriles de madera son valorados por su precisión y durabilidad
"El ángulo de inclinación para mis partituras es perfecto. La madera de nogal tiene un acabado impecable, sin tornillos visibles. Un verdadero trabajo de ebanistería."
Carlos Mendoza
Músico profesional
"Como diseñador de mobiliario, valoro los ensamblajes tradicionales. Este atril combina funcionalidad y estética, ideal para leer de pie durante horas."
Ana Lucía Rivas
Diseñadora de interiores
"La selección de castaño es excelente. Sostiene mis manuscritos pesados sin tambalearse. La postura erguida es cómoda y natural, justo lo que necesitaba."
Jorge Castillo
Escritor y editor