Un encargo especial del Archivo Municipal de Toledo para la exposición permanente de códices del siglo XVI.
Diseñar un soporte que mantuviera abiertos volúmenes de más de 8 kg sin dañar el lomo, permitiendo una inclinación de 65° para lectura de pie durante horas. Además, debía integrarse estéticamente en una sala del siglo XVII sin elementos metálicos visibles.
Seleccionamos roble centenario de bosques gallegos con secado natural de 10 años. El diseño se basó en un bastidor trasero con refuerzo en cola de milano y un tope inferior regulable mediante cuñas de madera. Se evitó cualquier herraje metálico, usando espigas de boj y encolado de caseína.
El proceso artesanal incluyó cepillado manual, ensamblaje en seco durante 72 horas para verificar ajustes, y un acabado con aceite de linaza cocido y cera de abeja. Se tallaron molduras decorativas que replican el perfil de los atriles monásticos del siglo XVI.
El atril soporta cargas de hasta 12 kg sin deformación. La inclinación a 65° reduce la fatiga cervical en un 40% según pruebas ergonómicas. El Archivo Municipal ha encargado tres unidades adicionales para su sala de investigadores. Publicado en la revista Carpintería de lo Blanco (nº 47, 2024).
Ensamblaje en cola de milano
Prueba de carga (12 kg)
Vista frontal del atril terminado